¿Es necesaria la inversión pública en bibliotecas?.

¿Es necesaria la inversión pública en bibliotecas?.

Las bibliotecas son lugares públicos de una gran importancia para la sociedad. No se trata simplemente de mantener un espacio colectivo dedicado al conocimiento, sino que constituyen un apoyo fundamental para personas con un interés especial por alguna materia y que, por determinadas circunstancias, no pueden proveerse los materiales necesarios por sí mismos.

La biblioteca un lugar de encuentro

Durante toda la historia de la humanidad, las bibliotecas han almacenado historias, cuentos, leyendas, ensayos, periódicos o enciclopedias. En definitiva, todo el saber humano. Es impactante comprobar como aún, a día de hoy, estos espacios públicos son un punto de reunión habitual de personas de diferente condición: estudiantes, investigadores, lectores ávidos, abuelos que continúan aprendiendo, madres que quieren enseñar a leer a sus hijos, y un largo etcétera. Todos ellos constituyen la base de una sociedad y de su formación y cultura dependerá el buen funcionamiento de ésta.

Bibliotecas con inversión pública

La inversión pública en bibliotecas, cultura y educación no debe ser sólo necesaria, sino que se debe plantear como una prioridad para los gobernantes. Sería catastrófico que alguien no pudiese leer El Quijote porque no tiene cómo conseguirlo, o que nunca pudiera acceder a un ejemplar de La Divina Comedia. Es en ellas en donde reside gran parte de la formación de los pueblos y, por consiguiente, de su éxito.

Y además de todo esto, cada vez de forma más común, las bibliotecas son lugares donde se desarrollan actividades colectivas que contribuyen a crear un sentimiento de comunidad. Lecturas en grupo, clases de apoyo, charlas de escritores… Con la implantación de este tipo de eventos se fomenta el uso de este espacio por grandes y pequeños, quienes, casi sin darse cuenta, comienzan a ser parte activa de un mundo de letras y conocimientos.

La biblioteca pública germen cultural

La cultura es, en conclusión, una parte inherente del ser humano, lo que nos cataloga como tal, y limitar su difusión o hacerla exclusiva de aquellos con los recursos suficientes para obtenerla es poner barreras a la evolución humana y al desarrollo de las comunidades.