Los archivos de la Stasi, un inmenso rompecabezas.

Los archivistas han empezado a utilizar un sofisticado ordenador llamado ePuzzle que sirve para recomponer los pequeños trozos de papel que la Stasi, la antigua policía alemana, rompió y quemó hace más de 20 años después de la caída del muro de Berlín. Se pretende recuperar este patrimonio histórico para que la nuevas generaciones de Alemanes, y todo el mundo en general, dispongan de  la  información que había sido destruida por esta antigua policía secreta de la Alemania Oriental.

La Stasi  tenía millones de documentos archivados, que la mayoría eran de papel aunque también contaban con algunas cintas de grabaciones sonoras. Y cuando el muro cayó, se empezaron a destruir los documentos. Las pocas trituradoras, con las que por entonces disponían, eran muy antiguas y de mala calidad, y empezaron a rasgar los documentos de forma precipitada de cualquier manera, haciéndolos desaparecer  a mano y en sacos. El plan era destruirlos después químicamente, pero los acontecimiento superaron al plan y la Stasi se disolvió cuando los manifestante enojados se congregaron fuera invadiendo las oficinas.

Actualmente, las autoridades Alemanas están trabajando en la recuperación de toda esa información de aquellos sacos repletos de pequeños trozos de papel  rasgado con todas las formas posibles. El proceso consiste primero el planchado de la pieza y luego se escanea con el fin de darles una identificación con la información que cada pieza contenga, por ejemplo, el color del papel, la escritura o iniciales significativas de cada uno de los trozos. Una vez consiguen toda la información entra en marcha un complejo programa matemático que aglutina toda la información y así se consigue recomponer los documentos.

Bertram Nickolay, responsable de la investigación en papel, asegura que “cada uno de los fragmentos encierra una historia humana y conmovedora. Siempre hay datos muy personales y nos incomoda el voyeurismo que exige nuestro trabajo, pero sabemos que esas personas que fueron espiadas están ahí fuera y tienen derecho a saberlo“.

Con esta recuperación del patrimonio histórico alemán, se pretende que el futuro de la humanidad no cometa los mismos errores, y como se dice normalmente, un pueblo que no recuerda sus errores está condenado a repetirlos.